Los rayos X fueron descubiertos por primera vez por William Roentgen en 1895, y muy pronto los médicos empezaron a utilizar esta técnica para encontrar balas y diagnosticar huesos rotos. Aunque a lo largo del siglo siguiente muchas cosas de la medicina han cambiado, las imágenes en blanco y negro de dientes y tumores se han mantenido más o menos igual. Pero ahora, la primera prueba de una nueva máquina de rayos X a todo color y en 3D se ha llevado a cabo en un ser humano, y los resultados son revolucionarios y espeluznantes al mismo tiempo, informa Kristin Houser en Futurism.

Los rayos X son un tipo de onda de energía electromagnética, la misma energía que compone la luz visible pero en longitudes de onda unas 1000 veces más pequeñas. A diferencia de la luz, los rayos X pueden penetrar en el cuerpo humano. Si se coloca una película o un sensor sensible a los rayos X por un lado y se emiten rayos X por el otro, el material denso, como el hueso, que bloquea los rayos X, aparecerá en blanco en la película, mientras que los tejidos blandos aparecen en tonos grises y el aire aparece en negro. Las imágenes son excelentes para mostrar si se tiene una fractura o una muela podrida, pero la resolución de los tejidos blandos es bastante pobre.

La máquina de rayos X actualizada, llamada escáner de rayos X espectral MARS, sin embargo, es capaz de revelar detalles de los huesos, los tejidos blandos y otros componentes del cuerpo con una claridad increíble. Esto se debe a que el escáner utiliza un chip altamente sensible llamado Medipix3, que actúa como el sensor de una cámara digital, pero mucho más avanzado. De hecho, según un comunicado de prensa, el Medipix se desarrolló a partir de la tecnología creada por la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), utilizada para detectar partículas en su Gran Colisionador de Hadrones, el mayor acelerador de partículas del mundo. El chip puede contar los fotones que inciden en cada píxel y determinar su nivel de energía. A partir de esa información, una serie de algoritmos es capaz de determinar la posición de elementos como el hueso, la grasa, el cartílago y otros tejidos, que luego se colorean.

Aunque el chip hace posible la máquina, han sido necesarios 10 años de trabajo y perfeccionamiento por parte de los científicos neozelandeses Phil Butler, físico de la Universidad de Canterbury, y el radiólogo Anthony Butler, de Canterbury y la Universidad de Otago, para hacerla realidad. «sta tecnología diferencia a la máquina desde el punto de vista del diagnóstico, ya que sus pequeños píxeles y su precisa resolución energética hacen que esta nueva herramienta de imagen sea capaz de obtener imágenes que ninguna otra herramienta de imagen puede lograr», afirma Phil Butler en el comunicado.

Recientemente, los investigadores han utilizado una versión más pequeña del escáner en estudios sobre el cáncer y la salud de los huesos y las articulaciones, con resultados positivos. Pero recientemente los Butler y su empresa MARS Bioimaging probaron la versión de tamaño completo del escáner en Phil, que permitió que le tomaran imágenes del tobillo y la muñeca, incluido su reloj de pulsera. Los escaneos son a la vez hipnotizantes y un poco horripilantes, pero lo más importante es que son detallados de una manera que los rayos X simplemente no lo son, lo que podría conducir a diagnósticos más precisos y personalizados.

La radiografía espectral todavía tiene que pasar por varios años de perfeccionamiento y pruebas antes de llegar a la consulta del médico. Pero no es la única tecnología nueva que está renovando el uso de los rayos X. Hace unos años, los investigadores dieron a conocer una tecnología denominada sistema de rayos X Halo, que permite a los inspectores de equipajes no sólo ver los objetos de las maletas y paquetes, sino también diferenciar entre sustancias, como el champú y la nitroglicerina. Y aunque los escáneres 3D en color tarden en generalizarse, otra nueva tecnología podría ayudarnos a entender mejor las viejas radiografías y tomografías en blanco y negro. Otro grupo está entrenando a la inteligencia artificial para que interprete las imágenes más rápido, mejor y más barato de lo que podría hacerlo un médico.

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